INDUSTRIA DE PETRÓLEO DE MÉXICO QUIERE RETOMAR EL CRECIMIENTO

20.08.2013

 

Terry Hickey ABS Group

Paul Delaire ABS

 

México es uno de los 10 mayores productores de petróleo del mundo y el tercero mayor en el hemisferio occidental. Mientras permanece en el liderazgo, México enfrenta el declive en la producción interna. Hace casi una década, la producción empezó a disminuir a partir de la Bahía de Campeche, en Golfo de México. Las estimaciones de reservas en el país son altas, pero sin un incremento en las inversiones, los enormes recursos del país permanecerán en el suelo.

Según el órgano que gestiona la administración de las informaciones sobre energía en los Estados Unidos (EIA), aproximadamente 1.9MMb/d de petróleo son producidos en la Bahía de Campeche. Más de la mitad de la producción mexicana viene de dos campos offshore en la región nordeste de la bahía.

El campo Cantarell, el mayor del mundo, fue hallado en 1976 y comenzó a producir en 1981. Incluye Akal, Nohoch, Chac, Kutz y el hallazgo más reciente, el campo de Sihil. Ku-Maloob-Zaap (KMZ), actualmente el campo más productivo de la bahía de Campeche, empezó con el descubrimiento del campo de Ku en 1980, el campo Maloob descubierto en 1984 y el descubrimiento del campo de Zaap en 1991. EL campo de Ku comenzó a producir en 1981. Actualmente, el desarrollo cubre 121 km² (47 mi²) e incluye los campos de Ku, Maloob, Zaap, Bacab, Lum y Zazil-Ha. La producción adicional GoM viene de los proyectos Abkatun-Pol-Chuc y Litoral de Tabasco, en el sector suroeste de la bahía offshore en el estado de Tabasco.

 

Clasificada por ABS, GR Centenario PEMEX es una sexta generación de DP semi-sumergible,  capaz de perforar en 3.000 m (10.000 pies) de profundidad de agua. (foto cortesía Grupo R)

El campo de Cantarell, que alcanzó el máximo posible de producción a 2.1MMb/d en 2003, disminuyó a 400.000 b/d en 2011, según el Ministerio de Energía Mexicano. Aunque los números de la producción hayan subido y se hayan estabilizado en los últimos dos años, no hay dudas de que el campo está en serio descenso. Mientras la producción offshore esperada  para México ha caído con el tiempo, el rápido descenso del campo de Cantarell creó una situación muy seria porque ningún desarrollo de proyectos adicionales fue iniciado.

El promedio de producción fue de 2.96 MMboe/d en 2011, según la EIA. El petróleo crudo responde por 2.55 MMb/d, u 86% de la producción total. El hecho de que la producción de petróleo haya quedado relativamente estancada desde 2009 creó un dilema debido a la fuerte dependencia que tiene el país de los ingresos procedentes del petróleo. Según la EIA, la industria del petróleo (incluyendo impuestos y pagos directos de la estatal Petróleos Mexicanos (PEMEX), respondió por el 34% de los ingresos totales del gobierno en 2011. Con o crecimiento del consumo y la disminución en la producción, México se volvió incapaz de mantener los niveles de exportación. Este hecho podría impactar seriamente el crecimiento del país. La necesidad de petróleo ha cambiado las  inversiones en las actividades de exploración, con el objetivo de encontrar, desarrollar y generar reservas adicionales financieras lo más rápido posible. 

 

 La producción de petróleo en México disminuyó en la última década. (Fuente EIA)

Por más crítica que sea la situación, está lejos de ser irreparable, pues México tiene recursos potenciales para soportar una recuperación a largo plazo. La Agencia Central de Inteligencia de los EEUU estima las reservas probadas de petróleo de México en 10,4 Bbbl.  Sin embargo, existe un atraso tecnológico que representa un serio obstáculo, principalmente para el desarrollo de gas shale y de aguas profundas. Mientras haya un entendimiento general sobre el valor potencial del desarrollo en aguas profundas y en la producción onshore de gas shale, la falta de capacidad técnica nacional impide que México concretice su pleno potencial. El resultado es que, en los próximos años, el aumento de la producción vendrá de campos maduros, en aguas someras y campos terrestres, que son más fáciles de perforar y producir.

 

Planes de Gobierno

El gobierno mexicano ha evaluado la producción en descenso y desarrolló planes para cambiar los números. Uno de los componentes de la solución viene del Ministerio de Energía, que ha implementado una estrategia energética que alcanza tres áreas específicas de enfoque: seguridad energética, eficiencia económica y sostenibilidad ambiental. Los objetivos clave de la estrategia nacional del Ministerio son: restaurar las reservas, invertir el descenso en la producción de petróleo y mantener la producción de gas natural.  Realizar estos objetivos será un reto, pero PEMEX está decidida a ganar. Creada en 1938 como la única operadora de petróleo en el país, PEMEX es la mayor empresa en México y una de las mayores empresas de petróleo del mundo. Como la única operadora del país, Pemex tiene la responsabilidad de restaurar las reservas de petróleo y aumentar la producción.

El Plan de Negocios 2010-2024 de PEMEX pide por gastos anuales de capital de US$ 30 mil millones entre 2010 y 2019. Alrededor de US$22.2 mil millones irán para E&P, que es gestionado a través de PEMEX Exploración y Producción (PEMEX E&P).

La mayor parte de la producción de Golfo de México viene de los campos KMZ y Cantarell.

PEMEX E&P empezó su programa a través de la identificación de las perspectivas. La estrategia exploratoria del programa incluye la evaluación del potencial petrolero del país. Un componente clave para acelerar la actividad exploratoria ha sido invertir en 15 a 20 mil km2 (5,792 a 7,722 mi2) de datos sísmicos anualmente para evaluar el potencial de petróleo en el Golfo de México.

Estudios sísmicos incluyen azimut completo, gravimétricos y tecnología magnetométrica.

Esos estudios identificaron nuevas áreas petroleras como la Provincia Salina del Istmo, que contiene gran cantidad de petróleo pesado (continuación del complejo KMZ), además de reservas en tierra y en aguas someras. 

PEMEX E&P también invirtió en excavación. La empresa recientemente excavó y concluyó 15 pozos, de los cuales nueve fueron declarados productivos, alcanzando una tasa de éxito de un 66% y sumando más de 540 MMboe en las reservas probables.

 

Construcción de plataformas despega

Con la perforación doméstica siendo implementada, son necesarias nuevas inversiones. A lo largo de los próximos 10 años, México predice un aumento significativo en la actividad de perforación y producción y los pedidos de plataformas recientes reflejan la creciente necesidad de más unidades domésticas.

Hasta fines de 2013, nueve nuevas sondas llegarán a México para la Perforadora Central SA de CV, Oro Negro, Aban Offshore, Perforadora México y China Oilfield Services Ltd. México,  y otras 12 están programadas para llegar en 2014.

El plan de negocios de Oro Negro incluye la adición de 10 plataformas, la mayoría de las jackups (plataformas autoelevables), aunque también  haya planes para tres o cuatro semi-sumergibles.

El conglomerado del Grupo R, que actualmente opera tres semi-sumergibles, encargó cuatro jackups de Keppel FELS, en Singapur. Perforadora México recibió dos jackups originalmente encargados por Prospector Offshore Drilling en los EEUU. Las plataformas están siendo construidas en Dalian, China. Perforadora Central tiene otra jackup programada para recibir en febrero de 2014, que está en construcción en AmFELS en Brownsville, Texas. EVYA tiene planes para adicionar cinco jackups a su flota. La empresa recientemente encargó dos sondas en Dalian, en China, y está en proceso de obtención de otras tres para cumplir su objetivo de adquisición. PEMEX planea construir una flota de 12 jackups a corto plazo e indicó que, en 2030, el recuento de plataformas anticipado necesita variar de un máximo de 40 para un mínimo de 25 jackups.

El programa de nuevas construcciones es una indicación de la cantidad de trabajo que se está  configurando en México, pero que puede resultar en un exceso de construcciones. Con el cambio de gobierno mexicano para permitir que los inversionistas de afuera trabajen en aguas mexicanas, es posible que la necesidad de equipos locales sea reducida según las empresas petroleras internacionales se muevan internamente. Es probable que esos nuevos participantes empleen a contratistas de perforación con un histórico conocido y aquellos con los cuales los operadores tengan alguna historia de trabajo. Independientemente de como ese escenario se desenvuelva, México sigue andando en la cuerda floja, equilibrando una flota doméstica creciente, contra la demanda de plataformas y la utilización de esas plataformas.

 

Buques de apoyo offshore

Además de las jackups ya solicitadas, PEMEX ha hecho una llamada pública para el suministro de remolcadores y barcazas. La empresa Servicios Industriales Navales y astillero en Mazatlan debe construir cuatro de los 12 remolcadores pedidos, el astillero en Veracruz, Talleres Navales del Golfo va a construir cuatro, y Astilleros Bender, en Tampico, va a construir los cuatro restantes. Mientras tanto, el astillero Seaport en Ensenada fue contratado para construir dos buques de 10.000 barriles y una barcaza de 5.000 bbl.

La actividad en México está en ascenso y la expansión de planes de E&P debe seguir siendo un catalizador para nuevas construcciones y expansión de la flota.

Los primeros pasos importantes hacia la identificación de reservas y la construcción de una flota capaz de gestionar el aumento de la actividad de exploración, están en marcha, así como la construcción de las embarcaciones de apoyo que servirán a operaciones offshore. El próximo obstáculo es el mismo vivido por el resto de la industria de petróleo y gas  - encontrar personas calificadas y experimentadas para realizar el trabajo.