RESERVAS DE PETRÓLEO Y TECNOLOGÍA NO SON NADA SIN LAS PERSONAS

15.12.2012

 

 

Rodolfo Fuentes, Lima/Perú

Al intervenir en el Foro Internacional de Exploración y Producción de Hidrocarburos Offshore, organizado por Osinergmin, el director general de Oil & Gas Journal Latinoamericana, Jean-Paul Prates, sostuvo que contar con reservas de hidrocarburos y tecnología de punta para su desarrollo no son suficientes si es que no se cuenta con las personas que puedan poner en valor esos recursos.

Osinergmin es el organismo supervisor de las inversiones en el sector minero energético peruano y los días 30 y 31 de octubre realizó un evento especializado en actividades off shore, el primero de su naturaleza que se realiza en ese país, que sirvió para un intercambio de experiencias y conocimientos sobre los aspectos técnicos y regulatorios que, bien aprovechado, puede contribuir a que Perú dé un salto en la explotación del petróleo y gas en el mar.

Parte de la experiencia brasileña en actividades off shore fue presentada por Jean Paul Prates, quien planteó a los asistentes una visión que trascienda el análisis financiero y se centre en los asuntos realmente importantes vinculados a la industria.

Recordó que en el caso brasileño se comentan mucho las reservas del presal, de su papel en el desarrollo del Brasil, de las perspectivas económicas que se abre con su descubrimiento o de los desafíos técnicos que presenta la explotación en aguas profundas, pero que la verdadera importancia está en las personas involucradas con el recurso.

“Brasil ha llegado al punto de reconocer que su principal riqueza es la gente. Pudo salir de sus problemas, por la confianza en su gente que aportó no sólo trabajo, conocimiento y creatividad sino su espíritu emprendedor”, afirmó.

Destacó también el rol que desempeñan las energías renovables en la matriz energética brasileña y la importancia que tienen los contratos de abastecimiento de gas suscritos con Bolivia. “Brasil tiene gas pero siempre tendrá mercado, no dejará de incrementar su consumo y puede colocar el gas boliviano en el extranjero”, explicó.

Sostuvo que la experiencia brasileña en asuntos de exploración y explotación off shore, tanto operativa como regulatoria, podría ser muy útil para el Perú.

En ese contexto, destacó que la función de Petrobras no sólo es la extracción de petróleo y su venta en el mercado, sino que ofrece una serie de compensaciones sociales que combinan elementos de una economía de mercado con las responsabilidades de una empresa estatal.

Expresó que el porcentaje del sector que está sujeto a regulación en el Brasil es del cinco por ciento, cifra que parece baja pero que es realmente alta en los hechos. Hizo un paréntesis para explicar las diferencias entre reglamentación y regulación, una distinción fundamental para el trabajo de los organismos como Osinergmin.

Dijo que según las cifras que maneja el Instituto Brasileño del Petróleo, las inversiones esperadas en el sector hasta el año 2015 ascienden a US$270 billones, de los cuales  US$151 billones irán al área de exploración producción y unos US$72 billones al presal. Para seguir en ese ritmo hasta el año 2020 se requerirán US$600 billones, estimó.

Los detalles de esa inversión son cuidadosamente planificados por las autoridades del país y su empresa petrolera, lo cual brinda confianza al mercado y maximiza la producción.

El doctor Prates también se refirió a los criterios que se toman durante el proceso de adjudicación en las subastas de bloques, destacando la importancia que se otorga al componente local en las adquisiciones, mecanismo que coexiste con el diseñado para la explotación del presal.

En la parte central de su exposición, recordó que el año 2006 el Brasil alcanzó el autobastecimiento y pudo convertirse en un país exportador, lo cual planteó el dilema de la autosuficiencia. “Esa es una posición que cualquier país la desea, pero el tema hay que verlo no sólo desde el punto de vista financiero sino desde una posición más integral, haciendo que la exportación beneficio a todos”, remarcó.

Debe ser así porque en el caso brasileño hay todavía muchas necesidades. El consumo de energía per capita es todavía bajo,  la mitad del argentino o el brasileño. “Entonces la autosuficiencia debe servir para atender la demanda interna y puede transformarse en más iluminación, más confort y más servicios para la gente”, señaló.

“La autosuficiencia es una buena noticia pero hay que aprovecharla maximizando los beneficios locales y por primera vez,  esa es una política oficial en Brasil. En lo educativo, por ejemplo, ya en la campaña electoral la presidenta Vilma Rousell planteaba dedicar el diez por ciento del PBI mejorar la educación. El descubrimiento de gigantescas reservas tampoco debe significar que se releguen a las energías limpias”, expresó.

Se refirió también al poder negociador que tiene el hecho de ser un país que se abastece y está en condiciones de exportar su petróleo, frente a los Estados Unidos o China, por ejemplo, a los cuales se les puede exportar no sólo crudo sino también productos petroquímicos y combustible o plantear el uso de mano local.

“Brasil puede ser un referente para el Perú, por su experiencia técnica y la similitud que hay en  escenarios tanto de selva como de mar, así como en los aspectos reglamentarios. La experiencia brasileña debe ser tomada en cuenta para poner en valor al sector off shore peruano y concretamente, considerar por ejemplo que se requerirá trabajar junto con los países vecinos para generar una demanda de equipos que pueda ser tomada en cuenta por los proveedores… contar con servicios petroleros puede resultar muy caro si es que no se juntan las necesidades del país con la de otros que tienen también sed petrolera”, concluyó el profesor Prates.