MÉXICO, LA APERTURA PETROLERA PENDIENTE

20.09.2012

Por Karol García Zubía

México, un país con una reserva total de más de 54,000 millones de barriles de petróleo equivalente de los que casi 14,000 millones de barriles son comercialmente recuperables, cambiará de partido presidencial en diciembre, con la expectativa de que el monopolio estatal, Petróleos Mexicanos (Pemex), se capitalice con la disyuntiva de abrirse a la inversión privada o modernizarse por sí mismo.

Pemex es la cuarta productora de crudo a nivel mundial, la tercera exportadora a Estados Unidos, la número 13 en reservas y la 14 en ingresos entre las petroleras del globo. Aun así, tiene pérdidas anuales por 2,000 millones de dólares y un financiamiento a través de deuda de poco más de 56,000 millones de dólares.

Su director, Juan José Suárez Coppel, ha afirmado que son los mexicanos quienes deben decidir el futuro de sus recursos y que Pemex bien podría dejar de ser paraestatal y convertirse en un competidor más dentro del mercado interno. Para ello, hace falta reformar la Constitución de ese país y seguir ejemplos de mejores prácticas en el mundo o inclusive inventar un modelo propio. El Congreso debatirá en los próximos meses el marco legal para los hidrocarburos mexicanos y los ojos del mundo, o por lo menos de los inversionistas interesados, seguirán de cerca el proceso.  

LA REFORMA INCOMPLETA DEL 2008

En 2008, el presidente Felipe Calderón decretó reformas en los Artículos 25, 27 y 28 de la Constitución y en la Ley General de Petróleos Mexicanos. Con ello, se dio facultad a Pemex para adquirirfinanciamientos y obligaciones de deuda con la aprobación del nuevo Congreso de Administración. Se establecieron también las bases para arrendar obra pública y servicios con un mayor margen de operación.

Aun así se mantuvo el dominio directo de la nación sobre los hidrocarburos, sin conceder derechos sobre las reservas petroleras a terceros. Es decir, se logró una parcial apertura que en la práctica se traduce principalmente en los llamados “contratos integrales de exploración y producción”.

CONTRATOS SIN RIESGO

En agosto del 2011 y por primera vez en su historia, Pemex adjudicó tres contratos integrales en suelo mexicano a empresas privadas, buscando aumentar la producción en tres campos maduros al sur del país. Los contratos se realizaron por 25 años en que Pemex participará con 10% de la inversión, mientras que las contratistas invertirán en el resto de las obras y servicios recibiendo un pago en efectivo a través de un porcentaje de recuperación de sus costos más una tarifa fija por barril extraído.

En julio pasado se licitaron otros seis campos maduros en el norte del país, pero sólo cuatro terrestres fueron adjudicados a empresas que ya participaban con contratos de servicios en otras áreas, demostrando así que el modelo contractual parece estar diseñado para quienes están familiarizados con la forma de trabajar de Pemex y que no están dispuestos a correr riesgos ni siquiera en aguas someras.

AGUAS PROFUNDAS Y CHICONTEPEC: CONTRATOS EN SERIO

Hacia el cuarto trimestre de este año Pemex lanzará una convocatoria pública internacional para licitar 10 áreas de hasta 100 kilómetros cuadrados en uno de los yacimientos más complicados del mundo: Chicontepec, que cuenta con reservas comercialmente recuperables de 743 millones de barriles de petróleo crudo equivalente.

Además, según la dirección de Pemex Exploración y Producción, 2013 será el año en que se licitarán hasta siete bloques de hasta 1,000 kilómetros cuadrados en aguas profundas del Golfo de México, donde se encuentran 53.6% de los recursos prospectivos del país. Estos contratos podrían atraer hasta1,400 millones de dólares anuales durante los próximos cuatro años.

Las esperanzas de que se realicen contratos con las grandes firmas capaces de trabajar en condiciones complejas aún están en pie, pero requieren de cambios en el modelo contractual que necesariamente debe pagar por el riesgo con porcentajes más altos sobre la producción o bien, pagar con hidrocarburos, cosa que hasta hoy está prohibida en México.

EL NUEVO GOBIERNO

El virtual presidente de México, Enrique Peña Nieto, prometió durante su campaña impulsar el crecimiento económico a través de la inversión privada en Pemex manteniendo la propiedad pública de los hidrocarburos y el control del Estado, siguiendo el modelo de la brasileña Petrobras para después planear la incursión de Pemex en el mercado bursátil.

Para que ello ocurra, coinciden especialistas, hacen falta modificaciones no sólo a las leyes en materia de hidrocarburos sino a la política de recaudación de impuestos del país. Habrá que verificar qué tan serio es el interés del nuevo presidente por estos cambios y cuál será la respuesta de los distintos actores que participarán en este proceso.


AGUAS PROFUNDAS

A finales de agosto, Pemex anunció el descubrimiento de una reserva probable de $ 10 mil millones de barriles de petróleo en el campo de El Perdido en el Golfo de México. Esta es la primera exploración de Pemex en aguas profundas. El Estado mexicano cuenta con los nuevos yacimientos en el Golfo de México para incrementar su producción en un 33% en los próximos 12 años.

(Fuente: Bloomberg)


 "IMPUESTOS CONSUMEN A PEMEX", DICE DIRECTIVO

Según el periódico local El Universal (México), a nivel internacional Petróleos Mexicanos (Pemex) es una de las empresas más competitivas en sus costos de integración y sus niveles de ventas, sin embargo, sus problemas empiezan luego de pagar sus impuestos y derechos.

De acuerdo con Ignacio Quesada Morales, director corporativo de Finanzas de la petrolera, "en 2011 las ventas totales de Pemex fueron de 111 mil 393 millones de dólares, con un rendimiento bruto de 55 mil 596 millones y un rendimiento de operación de 48 mil 707 millones y un rendimiento antes de impuestos de 56 mil 76 millones. Más aún, generó un Ebitda de 76 mil 964 millones de dólares", dijo.

Sin embargo, a pesar de estos números la empresa petrolera perdió 23.8 mil millones de pesos en 2011 y 25.1 mil millones en 2010. Más aún, tan solo en el segundo trimestre de este año, de acuerdo con sus reportes, Pemex registró una pérdida neta de 25 mil 900 millones de pesos. La pérdida fue consecuencia de un resultado integral de financiamiento negativo y un incremento en costos y gastos como resultado de mayor gasto de inversión en el trimestre de este año. Hay una alta dependencia del gobierno, entre 2005 y 2011 el porcentaje de los ingresos federales por parte de Pemex se mueve en rangos del 31% como el más bajo en 2009 hasta un 37.3 en 2005.

De acuerdo con el funcionario, Pemex es la empresa que más genera ingresos en México y la segunda de Latinoamérica y además es una de la principales empresas petroleras del mundo y uno de los participantes más importantes del mercado norteamericano, el más relevante a nivel global. “La petrolera es el corporativo más grande y más importante de México y es un motor de crecimiento por sus niveles de inversión”, señala el funcionario Ignacio Quesada.

(Fuente: El Universal, México)